El servicio de alquiler que ofrece Orialki proporciona flexibilidad a las empresas y evita que las compañías realicen inversiones muy elevadas
Helene Menayo Yeregui, periodista de EnpresaBidea, medio digital en euskera que tratan la actualdiad empresarial y económica, ha entrevista a nuestro gerente, Javier Etxarri. A continuación, os reproducimos el artículo:
Cuando una máquina falla, puede detener un trabajo. Disponer del equipamiento adecuado en el momento perfecto en una obra de construcción, instalación industrial o mantenimiento es fundamental para que la actividad no cese. Por eso, en los últimos años cada vez más empresas han apostado por alquilar maquinaria en lugar de comprarla. Dentro de esta tendencia se sitúa Orialki, compañía que se ha hecho un hueco en el sector del alquiler de maquinaria en Gipuzkoa.
Oficialmente se creó en 2010, dentro de un grupo de empresas, y tuvo su primer pabellón en Lizartza. Javier Etxarri, gerente de Orialki, explica que “en aquella época la actividad en torno a la construcción tenía un gran peso, sobre todo en la zona de Tolosaldea, y el grupo vio una oportunidad relacionada con el alquiler de maquinaria. El comienzo fue sencillo: dieron sus primeros pasos en un pabellón alquilado, con la ayuda del equipo y aprovechando los recursos a su alcance. A partir de ahí, poco a poco, se fueron ampliando la maquinaria y la red de clientes”.
En la actualidad, Orialki tiene su sede en el polígono industrial de Lintzirin-Gaina, en Oiartzun (Gipuzkoa). Cuenta con más de 2.500 metros cuadrados de instalaciones y ofrece más de 500 tipos de máquinas. La maquinaria se dedica al alquiler y venta, principalmente para los sectores de construcción, obra pública, industria, jardinería y eventos.
Javier Etxarri: “Poco a poco empezó a cambiar la maquinaria y también nuestros clientes”
Evolución
Esta evolución también la han notado en el tipo de clientes. Etxarri recuerda que en los primeros años los principales clientes eran autónomos y pequeñas empresas. Con el tiempo, sin embargo, el tipo de cliente ha cambiado y hoy en día también trabajan con empresas de mayor tamaño y con obras mayores. Un cambio que ha llevado a adaptarse a Orialki. “Poco a poco empezó a cambiar la maquinaria y también nuestros clientes”, explica el gerente.
Actualmente trabajan tanto con pequeños autónomos como con empresas más grandes. Según informa Etxarri, el objetivo es llegar a muchas de las necesidades de maquinaria que todo cliente puede tener: desde una pequeña peluquería hasta una gran obra de construcción.
Hoy en día, la principal fuerza de la actividad de Orialki está en la construcción. Sin embargo, la empresa no se sitúa en una sola especialidad. Al contrario, tener un amplio catálogo es una de sus señas de identidad. Un cliente puede necesitar una plataforma elevadora, mini-excavadora, dumper, bomba o herramienta de jardinería; y el objetivo de Orialki es tener una oferta que responda a esa necesidad.
Este amplio catálogo se suma a la idea de servicio. Y es que en el alquiler de maquinaria el cliente no siempre busca el nombre de una determinada máquina. Muchas veces tiene un problema: tiene que hacer un trabajo, no quiere parar una obra o tiene que dar continuidad a una actividad. Por eso, la fuerza de la empresa no está sólo en las máquinas, sino en la respuesta al cliente.
Alquiler de maquinaria
Etxarri ve clara la tendencia a favor del alquiler en los últimos años. Según él, cada vez más empresas prefieren alquilar una máquina antes que comprarla. El motivo es práctico: comprar no es solo pagar la máquina. También implica mantenimiento, reparaciones, almacenamiento y otras responsabilidades. El alquiler, por su parte, permite utilizar el equipamiento necesario sin incluir esos costes y responsabilidades en la estructura diaria.
Muchas empresas vieron que disponer de máquinas propias suponía grandes gastos y responsabilidades, y que el alquiler podía ser una opción más flexible
Etxarri relaciona parte de este cambio con los años posteriores a la crisis. Muchas empresas vieron que tener máquinas propias suponía grandes gastos y responsabilidades, y que el alquiler podía ser una opción más flexible. A su juicio, el sector está en auge. También ha comentado que en Europa la cultura del alquiler está más extendida que en el País Vasco, y cree que también aquí esta tendencia seguirá reforzándose.
Pero el alquiler no es solo dejar una máquina. En el modelo de Orialki pesa mucho el servicio. Etxarri incide en dos ideas: respuesta rápida y atención personalizada. Se trata de entender la necesidad de cada cliente, tomar la medida de la situación y ofrecerle una solución adecuada. Por eso dice que una de las señas de identidad de Orialki es la prestación de un “servicio rápido y personalizado”.
Cercanía
La cercanía es la otra palabra clave. La cercanía física, por un lado: estar en Oiartzun les permite tener un contacto directo con clientes de Gipuzkoa y alrededores. Pero también es una cercanía personal: que técnicos y comerciales entiendan la necesidad del cliente, generen confianza y sigan de cerca el problema. “La cercanía tiene mucha importancia”, repite el gerente en varias ocasiones.
En la oferta de la empresa también tiene cabida la formación. Orialki ofrece formación relacionada con la prevención y el uso seguro de la maquinaria
Por eso, el modelo de crecimiento de Orialki no está vinculado a ir a mercados lejanos o a crecer de cualquier manera. Etxarri lo deja claro: «Queremos ser conocidos, útiles y fiables en su entorno. “Intentamos ser una empresa cercana”, explica. A su juicio, en este sector «sigue pesando mucho el boca a boca, las relaciones cara a cara y la confianza».
En la oferta de la empresa también tiene cabida la formación. Orialki ofrece una formación relacionada con el uso y la prevención de las máquinas, lo que demuestra que la actividad no se limita a la entrega del equipamiento. El modo de uso de la máquina, la seguridad y el asesoramiento también forman parte del servicio.
Mercado, renovación y servicio
De cara al futuro, el responsable de Orialki no apunta grandes fórmulas. El objetivo es concreto: seguir atentos al mercado, renovar la maquinaria, que el servicio sea adecuado y detectar a tiempo las nuevas necesidades de los clientes. Es decir, mantener el camino recorrido hasta ahora, pero sin quedarse quieto. “El objetivo principal será adaptarnos a lo que el mercado demanda”, dice.
El cliente no pide una máquina sin más; busca la respuesta necesaria para que un trabajo no se interrumpa
El caso de Orialki demuestra que el negocio del alquiler de maquinaria no sólo está en la opción entre propiedad y uso. En el fondo, es el negocio del tiempo y la confianza. El cliente no pide una máquina sin más; busca la respuesta necesaria para que un trabajo no se interrumpa. Orialki ha construido su espacio desde ahí: desde el amplio catálogo, el servicio rápido y la relación cercana.

